¿Sabías que la motivación no es el motor para ejercer una acción?
Hemos creído que para hacer las cosas, debemos estar motivados, ya que si no hay motivación, no hay acción. Pero esto es completamente falso. La motivación está cargada de emoción, y las emociones son FLUCTUANTES, van y vienen, por lo tanto, la motivación también viene y va. Si dependemos de la motivación para llevar algo a cabo, muy probablemente vamos a ser inconstantes con ese algo. El enfoque cognitivo conductual resalta que el orden de la secuencia DEBE ser: acción, resultado y esos resultados van a ser los que nos van a generar la motivación y no al contrario: motivación, resultado, acción.
La razón por la cual nos damos por vencidos, es porque la acción que tenemos que ejercer supone un esfuerzo y ese esfuerzo nos saca de nuestra zona de confort. Es por esto que, el enfoque cognitivo conductual, recalca que para ser constantes y no fallar en el intento, es FUNDAMENTAL que haya una meta, un propósito, una RECOMPENSA.
¿Qué pasa cuando veo todo el recorrido que tengo que hacer y no voy a obtener nada a cambio? No ejerzo acción, porque no hace sentido salir de un lugar cómodo si no voy a tener ningún tipo de ganancia. Teniendo en cuenta esto, para llevar a cabo algo que quiero pero que requiere de esfuerzo, debo poner en práctica estas herramientas:

>El propósito y el premio le dan sentido al camino y brinda estabilidad emocional en los momentos de dificultad.
Una tercera herramienta cognitivo conductual para poner en práctica es tener un “Accountability”. El accountability es un tercero en la ecuación, que sirve como un refuerzo para llevar a cabo la meta/propósito. Esta persona va a ser las veces de contrato, te vas a comprometer con él/ella para cumplir sin fallar. El hecho de no querer quedarle mal a esa persona va a ser que sientas más compromiso con la meta. Para aumentar el nivel de compromiso, pueden acordar consecuencias.
Confundimos motivación con hacer. Si sientes que no puedes crear hábitos distintos por falta de motivación, te invito a poner en práctica estas tres herramientas cognitivo conductual. Recuerda, una vez empieces a ejercer la acción, verás resultados, y esos resultados te convertirán en una máquina de motivación.